
In the community of Yambiro, Ecuador, a group of women started to dream of a better future. Little by little, their ideas materialized until they succeeded in organizing themselves to establish the Yambiro Fish Farming and Irrigation Group (CPRY).
Con la ayuda de voluntarios locales e internacionales, un grupo de mujeres en Ecuador hace realidad su sueño

En la comunidad de Yambiro un grupo de mujeres comenzaron a soñar con un futuro mejor. Poco a poco sus ideas se fueron materializando hasta que lograron organizarse y concretar la formación del grupo Criadero de Peces y Riego Yambiro (CPRY).
La actual miembro y primera presidenta del grupo Nancy Perugachi nos cuenta: “El grupo se formó el 6 de febrero del 2024, nuestro objetivo era hacer el criadero de peces y aprovechar la irrigación para el sustento económico de cada familia de quienes conforman el grupo CPRY”.
El grupo inicio con un total de 27 mujeres, la mayoría de ellas y como también la comunidad en general tienen como actividades principales las siembra, el criadero de vacas y chanchos a pequeña escala. Los miembros del grupo CPRY en su visión de diversificar y mejorar su economía familiar se contactaron con la Fundación Tandana, ellas deseaban trabajar en conjunto en un proyecto de irrigación para iniciativas económicas, enfocándose como primera iniciativa la prueba piloto de un criadero de peces y finalmente usar también la irrigación del mismo sistema para sus huertos.
La fundación Tandana y el grupo CPRY comenzaron a trabajar juntos en el 2024, logrando con el esfuerzo de Mingas y la visión de un sueño la instalación de un nuevo sistema de irrigación (este incluye un tanque de almacenamiento y kilómetros de tubería) y una pequeña pila experimental de peces.
Fabian Perugachi nos cuenta un poco sobre estas experiencias:
“Buenos días mi nombre es Fabian Perugachi, soy un colaborador del grupo de mujeres de Yambiro quiero agradecerles a todos a los que han estado dentro del proyecto de irrigación de la comunidad de Yambiro. Recibimos tres grupos, asimismo con ellos pudimos avanzar en los trabajos de poder enterrar los tubos, también nos ayudaron a la excavación para la puesta del tubo, también al análisis para poder hacer el tanque de almacenamiento y con el tercer grupo se logró hacer el tanque de almacenamiento, fue algo super duro, el cual los voluntarios nos ayudaron. Se trabajo en una pendiente super grande en la cual los voluntarios nos ayudaron a trasladar los materiales y a lograr tener el tanque de almacenamiento para las compañeras y la irrigación de Yambiro” -.
Como Fabian nos cuenta, este trabajo no hubiese sido posible sin la ayuda de muchas manos, el grupo de mujeres trabajo arduamente en conjunto con algunos miembros de su comunidad y con mas de 40 voluntarios divididos en diferentes grupos en el trascurso del año 2024 y 2025. Todas estas manos fueron un ejemplo claro de solidaridad intercultural y esfuerzo comunitario, en la construcción de lazos y amistades se logró concretar sueños y oportunidades. En colaboración con Fundación Tandana a finales del 2025 el grupo de mujeres logro tener su primera pila piloto de crianza de peces, también de que todas las mujeres que forman parte del grupo contaran con agua para riego en sus casas y huertos.

El agua ha sido utilizada de gran forma para la pequeña agricultura familiar, incrementando la producción y permitiendo diversificar los productos, ya que cuentan con agua todo el año. Estos productos sirven para el autoconsumo de la familia, así mejorando la seguridad alimentaria y nutricional de las mismas y finalmente el excedente es vendido en los mercadores locales, siendo una oportunidad de mejora económica para las familias. También una miembro del equipo a iniciado su propia pequeña pila de crianza, con el objetivo de seguir aprendiendo y diversificar su economía.
A continuación, leeremos un poco sobre lo que tienen que compartirnos algunos miembros del grupo CPRY sobre toda esta experiencia y logros del proyecto:
Rosa Anrango
Rosa Elena Anrango Perugachi tiene 33 años de edad, ella es un miembro del grupo de mujeres, ellas han participado desde el inicio y también a colaborado con Tandana recibiendo voluntarios en su casa (homestay). Se realizaron diferentes preguntas y a continuación compartimos su respuesta:
¿Porque decidiste unirte al grupo de mujeres?
“Decidí unirme al grupo, por falta de empleo. Como yo era productora de mora, sembraba mora entonces me hacía falta lo que es el agua de riego, ya que con el agua de la comunidad no se puede regar y fuera de eso el agua de la comunidad contiene mucho cloro y eso afecta grandemente las plantas” -.
¿Qué es lo que más le gusto de recibir voluntarios de Tandana en su casa?
“El recuerdo más bonito que tengo de haber recibido los voluntarios aquí, es al momento que llegaron, sentí algo muy bonito ya que eran nuevas personas que estaban a mi cargo y las sentí como mis hijas. Y el otro recuerdo es que pude vestirles de mi cultura y también poder ir a bailar el Inti Raymi y a ellas les gusto la vestimenta de mi cultura. Y también el recuerdo más bonito es cuando una de las voluntarias me hizo el desayuno solito, me hizo panqueques y también otro recuerdo más es cuando ellas me enseñaron a bailar algo de su propia cultura”.
¿Qué dificultades enfrentaron durante el proyecto?
“La dificultad que hemos enfrentado es la falta de economía, como por ejemplo para los tubos, accesorios, tanques, entonces hemos tenido esta dificultad. También la dificultad para hacer tramites y gestiones para pedir ayuda a diferentes entidades, en las cual don Fabian nos ha ayudado en esta parte de gestionar y traer ayuda para el grupo de mujeres” -.
¿Puedes contarnos un poco como estas usando el agua que obtienen del proyecto?
“Los que están utilizando el agua es en las plantitas que tenemos y hemos sembrados plantitas y estamos sembrando para obtener una mayor producción en lo que es nuestros productos, ya que con el agua en mi caso que es mora permite que el fruto sea más grande y esto es lo que quieren en el mercado, frutos grandes. En cambio, si no teníamos agua antes, el fruto era muy delgado, ahora con el agua hemos sido beneficiados de gran manera porque antes yo no tenía entonces cuando yo no tenía agua los frutos salían super chiquitos, no salían brotes de las plantas, entonces yo no podía mantener la economía. Por qué no daba buenos frutos y no salían nuevos follajes para nuevas plantas. Ahora con el agua y el riego, ya podemos regar y tener frutos grandes, follajes nuevos, aunque estemos en sequilla, pero nosotros tenemos esto nuevo. Esto nos ha cambiado bastante y estoy agradecida con las personitas que nos han ayudado” -.
¿Cómo ha cambiado su acceso al agua desde que inició el proyecto?
“El acceso al agua ha sido muy bueno, ya que con los tramites y el arduo trabajo hemos conseguido lo que es el riego, ahora ya tenemos el riego en casa entonces nuestras plantitas en estos momentos que no hay lluvia hemos utilizado y los productos nos están saliendo muy buenos y ha sido un gran cambio y la verdad muy bueno porque esa agua no contiene cloro y esa agua es muy buena para las plantas” -.
¿Han surgido nuevas o más actividades económicas con el acceso al agua (huertos, producción, negocios)?
“En mi caso y creo que en el caso de las compañeras también los terrenitos que estaban abandonados o aun no los sembraban, empezaron a sembrar, ahora tienen nuevos proyectos, unos están sembrado la uvilla, la naranjilla, mora y así. Los huertos han crecido gracias al riego, de mi parte también en otro terreno las plantas ya están más grandes, como estas fueron plantas pequeñas y necesitaban agua y con el agua de riego estas están más grandes. Las compañeras están ya con más proyectos, con más variedad de prácticas ósea más variedad de frutos” -.
María Dávila

María Elena Dávila López tiene 41 años de edad, ella es un miembro del grupo de mujeres, ellas han participado desde el inicio y también ha colaborado con Tandana recibiendo voluntarios en su casa (homestay). Ella también a iniciado su propia pila experimental de peces. Se realizaron diferentes preguntas y a continuación compartimos su respuesta:
¿Porque decidiste unirte al grupo de mujeres?
“Yo decidí unirme al grupo de mujeres para ayudar un poco a mi familia a seguir adelante” -.
¿Que aprendió al compartir con los voluntarios de Tandana?
“Estoy muy agradecida con la fundación Tandana por venir a la comunidad y aprendimos muchas cosas en familia. Entre ellas cocinamos la gastronomía de allá y de aquí, jugamos juegos con cartas”-.
¿Qué dificultades enfrentaron durante el proyecto?
“Para la mayor dificultad fue estar en las mingas, que hacía demasiado sol y daba mucho calor estar ahí trabajando” -.
¿Cómo ha cambiado su acceso al agua desde que inició el proyecto?
“Desde que comenzó el proyecto del agua del riego y estoy muy feliz porque estoy criando pescaditos con el agua de riego” -.
¿Cuál fue tu principal motivación para iniciar con el emprendimiento de pescados?
“Mi principal motivación es que Yambiro sea un lugar turístico, con el tiempo quiero poner un restaurante aquí y hacer una casita más grande para que vengan los turistas a pasar aquí un tiempo” -.
¿Qué ha sido lo más difícil para ti al poner los peces y que ha sido lo que más te ha gustado?
“Lo más difícil fue cuando se me enfermaron y no sabía cómo curarles y lo que más le gusta es que están creciendo poquito a poco”-.
¿Han surgido nuevas o más actividades económicas con el acceso al agua (huertos, producción, negocios)?
“Si han surgido nuevas oportunidades económicas con el acceso al agua. Están sembrando más hortalizas, frutas, también tienen fresas, moras y esto se está haciendo con el agua del riego” -.
Antes de finalizar la Fundación Tandana quiere agradecer a todas las personas que hicieron posible este proyecto, desde nuestra familia de voluntarios internacionales, nuestros colaboradores locales y nuestra familia de donantes, todos aportaron un grano de arena para hacer posible este proyecto. Muchas gracias a todos.
Por Omar Flores, Gerente del Programa de Ecuador
English
With their community and international volunteers, women’s group in Ecuador realizes their dream

In the community of Yambiro, Ecuador, a group of women started to dream of a better future. Little by little, their ideas materialized until they succeeded in organizing themselves to establish the Yambiro Fish Farming and Irrigation Group (CPRY).
Nancy Perugachi, a current member and the group’s first president, tells us: “The group was formed on February 6, 2024. Our goal was to create a fish hatchery and utilize irrigation to provide economic support for each family in the CPRY group.”
The group started with a total of 27 women, the majority of whom, like the community in general, engage primarily in farming and small-scale cattle and pig raising. With the goal of diversifying and improving their family economies, the members of the CPRY group contacted The Tandana Foundation. They wanted to collaborate on an irrigation project to generate income, focusing initially on a pilot fish farm and eventually using the same irrigation system for their vegetable gardens.
The Tandana Foundation and the CPRY group began working together in 2024. Through collaborative efforts and the realization of a shared vision, they successfully installed a new irrigation system (which includes a storage tank and kilometers of piping) and a small experimental fish pond.
Fabian Perugachi tells us a little about these experiences:
“Good morning, my name is Fabian Perugachi, and I am a collaborator with the women’s group in Yambiro. I want to thank everyone who has been involved in the irrigation project in the community of Yambiro. We received three groups of volunteers, and with their help, we were able to make progress on burying the pipes. They also assisted with the digging for laying the pipes and with the analysis needed to build the storage tank. With the third group, we successfully completed the storage tank. It was incredibly hard work, and the volunteers were a great help. We worked on a very steep slope, and the volunteers helped us transport the materials and build the storage tank for the women and for the irrigation system in Yambiro.”
As Fabian tells us, this project would not have been possible without the help of many hands. The group of women worked diligently alongside members of their community and with more than 40 volunteers, divided into different groups, throughout 2024 and 2025. All these individuals exemplified intercultural solidarity and community effort, building bonds and friendships while making dreams and opportunities a reality. In collaboration with The Tandana Foundation, the group of women successfully established their first pilot fish farm at the end of 2025. They also ensured that all the women in the group had access to water for irrigation in their homes and gardens.

The water has been used extensively for small-scale family farming, increasing production and allowing for product diversification, as they now have a year-round water supply. These products are used for family consumption, thus improving food and nutritional security, and the surplus is sold in local markets, providing an opportunity for economic improvement for the families. One team member has also started her own small fish farm, with the goal of continuing to learn and further diversify her income.
Next, we will read a little about what some members of the CPRY group have to share with us regarding this entire project experience and its achievements:
Rosa Anrango

Rosa Elena Anrango Perugachi is 33 years old. She is a member of the women’s group, and has participated since the beginning. She has also collaborated with Tandana by hosting volunteers in her home for homestays. Several questions were asked, and we share her response below:
Why did you decide to join the women’s group?
“I decided to join the group because I was unemployed. Since I was a blackberry producer, I needed irrigation water, but the community’s water supply couldn’t be used for irrigation. In addition, the community’s water contains a lot of chlorine, which greatly affects the plants.”
What did you enjoy most about hosting Tandana volunteers in your home?
“The fondest memory I have of hosting the volunteers here is the moment they arrived. I felt something very special because they were new people under my care, and I felt like they were my daughters. Another memory is that I was able to dress them in my traditional clothing, and we went to dance at the Inti Raymi festival, and they loved the traditional attire. And another beautiful memory is when one of the volunteers made breakfast for me all by herself – she made pancakes. And another memory is when they taught me to dance something from their own culture.”
What difficulties did you face during the project?
“The difficulty we faced was the lack of funds, for example, for the pipes, fittings, and tanks. So we had this difficulty. We also faced difficulties with the paperwork and procedures to request help from different organizations, in which Don Fabian helped us with the management and securing of aid for the women’s group.”
Can you tell us a little about how you’re using the water you’re getting from the project?
“We’re using the water for the plants we have, and we’ve planted more plants and are continuing to plant to increase production of our crops. In my case, with the water, my blackberries are growing larger, and that’s what the market wants: large fruit. Before, when we didn’t have water, the fruit was very small. Now, with the water, we’ve benefited greatly because I didn’t have it before. When I didn’t have water, the fruits were tiny, and the plants didn’t produce new shoots, so I couldn’t make a living. The plants didn’t produce good fruit, and there wasn’t new foliage for new plants. Now, with the water and irrigation, we can water our plants and have large fruits and new foliage, even during the drought. This has changed things a lot for us, and I’m grateful to the people who have helped us.”
How has your access to water changed since the project began?
“Access to water has been very good, since with the paperwork and hard work we have achieved irrigation. Now we have irrigation at home, so we have been able to water our plants during this dry season, and the produce is turning out very well. It has been a great change, and truly wonderful because this water doesn’t contain chlorine and is very good for the plants.”
Have new or more economic activities emerged with access to water (gardens, production, businesses)?
“In my case, and I think in the case of my fellow participants as well, the plots of land that were abandoned or not yet cultivated have now been planted. They now have new projects: some are growing goldenberries, naranjilla, blackberries, and so on. The gardens have grown thanks to the irrigation. In my case, the plants in another plot of land are also much larger now, since they were small plants and needed water, and with the irrigation water, they have grown considerably. My fellow participants are now involved in more projects, with a greater variety of crops, meaning a wider variety of fruits.”
María Dávila

María Elena Dávila López is 41 years old. She is a member of the women’s group, and has participated since the beginning. She has also collaborated with Tandana by hosting volunteers in her home for homestay. She has also started her own experimental fish farm. We asked her several questions, and here are her answers:
Why did you decide to join the women’s group?
“I decided to join the women’s group to help my family get ahead.”
What did you learn from sharing time with the Tandana volunteers?
“I am very grateful to The Tandana Foundation for [sending volunteers] to our community. We learned many things as a family. Among other things, we cooked both their traditional dishes and ours, and we played card games.”
What difficulties did you face during the project?
“The biggest difficulty was participating in the community workdays, because it was very sunny and extremely hot working there.”
How has your access to water changed since the project began?
“Since the irrigation water project started, I’m very happy because I’m raising fish using the irrigation water.”
What was your main motivation for starting the fish farming business?
“My main motivation is for Yambiro to become a tourist destination. Eventually, I want to open a restaurant here and build a bigger house so that tourists can come and spend time here.”
What has been the most difficult part for you in raising the fish, and what have you enjoyed the most?
“The most difficult part was when they got sick and I didn’t know how to cure them, and what I enjoy most is seeing them grow little by little.”
Have any new or additional economic activities emerged with access to water (gardens, production, businesses)?
“Yes, new economic opportunities have arisen with access to water. We are planting more vegetables and fruits; we also have strawberries and blackberries, and this is all being done with the irrigation water.”
Final word from me (Omar) before concluding, The Tandana Foundation would like to thank everyone who made this project possible, from our family of international volunteers and our local partners to our family of donors. Everyone contributed in their own way to make this project a reality. Thank you all very much.
By Omar Flores, Ecuador Program Manager
Français
Avec l’aide de bénévoles locaux et internationaux, un groupe de femmes en Équateur réalise son rêve

Dans la communauté de Yambiro, un groupe de femmes a commencé à rêver d’un avenir meilleur. Peu à peu, leurs idées se sont concrétisées jusqu’à ce qu’elles parviennent à s’organiser et à créer le groupe Criadero de Peces y Riego Yambiro (CPRY).
Nancy Perugachi, membre actuelle et première présidente du groupe, nous raconte : « Le groupe a été créé le 6 février 2024. Notre objectif était de créer un élevage de poissons et de tirer parti de l’irrigation pour assurer la subsistance économique de chaque famille composant le groupe CPRY ».
Le groupe a démarré avec un total de 27 femmes, dont la plupart, comme la communauté en général, ont pour principales activités la culture, l’élevage de vaches et de porcs à petite échelle. Les membres du groupe CPRY, dans leur volonté de diversifier et d’améliorer leur économie familiale, ont contacté la Fondation Tandana. Elles souhaitaient travailler ensemble sur un projet d’irrigation pour des initiatives économiques, en se concentrant dans un premier temps sur un projet pilote d’élevage de poissons, puis en utilisant finalement le même système d’irrigation pour leurs potagers.
La Fondation Tandana et le groupe CPRY ont commencé à travailler ensemble en 2024. Grâce au travail en mingas (collaboration communautaire) et à la vision d’un rêve, ils ont réussi à installer un nouveau système d’irrigation (qui comprend un réservoir de stockage et des kilomètres de tuyaux) et un petit bassin expérimental pour les poissons.
Fabian Perugachi nous raconte un peu ces expériences :
« Bonjour, je m’appelle Fabian Perugachi, je suis collaborateur du groupe de femmes de Yambiro et je tiens à remercier tous ceux qui ont participé au projet d’irrigation de la communauté de Yambiro. Nous avons accueilli trois groupes qui nous ont aidés à avancer dans les travaux d’enfouissement des tuyaux, à creuser pour la pose des tuyaux, à analyser la construction du réservoir de stockage. Le troisième groupe a permis de construire le réservoir de stockage, ce qui a été très difficile, mais les bénévoles nous ont beaucoup aidés. Nous avons travaillé sur une pente très raide, où les bénévoles nous ont aidés à transporter les matériaux et à construire le réservoir de stockage pour nos collègues et l’irrigation de Yambiro.
Comme nous le raconte Fabian, ce travail n’aurait pas été possible sans l’aide de nombreuses personnes. Le groupe de femmes a travaillé d’arrache-pied avec certains membres de leur communauté et plus de 40 bénévoles répartis en différents groupes au cours des années 2024 et 2025. Toutes ces personnes ont été un exemple clair de solidarité interculturelle et d’effort communautaire. En tissant des liens et en nouant des amitiés, elles ont réussi à concrétiser leurs rêves et à saisir des opportunités. En collaboration avec la Fondation Tandana, à la fin de l’année 2025, le groupe de femmes a réussi à mettre en place son premier bassin pilote d’élevage de poissons, et toutes les femmes qui font partie du groupe ont désormais accès à l’eau pour l’irrigation de leurs maisons et de leurs potagers.
L’eau a été largement utilisée pour la petite agriculture familiale, augmentant la production et permettant de diversifier les produits, car elles disposent d’eau toute l’année. Ces produits sont destinés à la consommation propre des familles, améliorant ainsi leur sécurité alimentaire et nutritionnelle. Enfin, le surplus est vendu sur les marchés locaux, ce qui constitue une opportunité d’amélioration économique pour les familles. Une membre de l’équipe a également lancé son propre petit élevage, dans le but de continuer à apprendre et de diversifier son économie.
Nous allons maintenant découvrir ce que certains membres du groupe CPRY ont à nous dire sur cette expérience et les résultats du projet :
Rosa Anrango

Rosa Elena Anrango Perugachi, 33 ans, est membre du groupe de femmes. Elle participe au projet depuis le début et collabore également avec Tandana en accueillant des volontaires chez elle (famille d´accueil). Nous lui avons posé différentes questions et voici ses réponses :
Pourquoi avez-vous décidé de rejoindre le groupe de femmes ?
« J’ai décidé de rejoindre le groupe parce que je n’avais pas d’emploi. Comme j’étais productrice de mûres, je cultivais des mûres, mais je manquais d’eau pour les arroser, car l’eau de la communauté ne permet pas d’arroser et, en plus, elle contient beaucoup de chlore, ce qui affecte grandement les plantes ».
Qu’avez-vous le plus apprécié lorsque vous avez accueilli les bénévoles de Tandana chez vous ?
« Le plus beau souvenir que j’ai de l’accueil des bénévoles ici, c’est le moment où elles sont arrivées. J’ai ressenti quelque chose de très beau, car c’étaient de nouvelles personnes dont j’avais la charge et je les considérais comme mes filles. L’autre souvenir est que j’ai pu leur faire découvrir ma culture et les emmener danser l’Inti Raymi. Elles ont beaucoup aimé les vêtements traditionnels de ma culture. Et le plus beau souvenir est aussi celui où l’une des bénévoles m’a préparé le petit-déjeuner toute seule, elle m’a fait des crêpes. Un autre souvenir est celui où elles m’ont appris à danser une danse de leur propre culture ».
Quelles difficultés avez-vous rencontrées pendant le projet ?
« La difficulté que nous avons rencontrée est le manque de moyens financiers, par exemple pour les tuyaux, les accessoires, les réservoirs, nous avons donc eu cette difficulté. Il y a aussi eu la difficulté de faire les démarches et les formalités pour demander de l’aide à différentes entités, mais Don Fabian nous a aidées dans cette partie de la gestion et a apporté de l’aide au groupe de femmes ».
Pouvez-vous nous dire comment vous utilisez l’eau obtenue grâce au projet ?
« Nous utilisons l’eau pour les petites plantes que nous avons semées et que nous continuons à semer afin d’obtenir une meilleure production de nos produits. Dans mon cas, l’eau permet aux mûres d’être plus grosses, et c’est ce que veulent les consommateurs sur le marché, des fruits gros. Avant, quand nous n’avions pas d’eau, les fruits étaient très petits. Maintenant, grâce à l’eau, nous en tirons un grand bénéfice, car avant, quand je n’avais pas d’eau, les fruits étaient minuscules, les plantes ne poussaient pas, et je ne pouvais pas subvenir à mes besoins. Les fruits n’étaient pas bons et il n’y avait pas de nouveaux feuillages pour de nouvelles plantes. Maintenant, avec l’eau et l’irrigation, nous pouvons arroser et avoir de gros fruits, de nouveaux feuillages, même si nous sommes en période de sécheresse, mais nous avons cette nouveauté. Cela a beaucoup changé notre vie et je suis reconnaissante envers les personnes qui nous ont aidés ».
Comment votre accès à l’eau a-t-il changé depuis le début du projet ?
« L’accès à l’eau est très bon, car grâce aux démarches administratives et à un travail acharné, nous avons obtenu l’irrigation. Nous avons désormais l’irrigation à la maison, donc nos petites plantes, en cette période sans pluie, ont pu être arrosées et les produits sont très bons. Cela a été un grand changement et, honnêtement, c’est très bien, car cette eau ne contient pas de chlore et est très bonne pour les plantes ».
De nouvelles activités économiques ou davantage d’activités économiques ont-elles vu le jour grâce à l’accès à l’eau (potagers, production, commerce) ?
« Dans mon cas, et je pense que c’est aussi le cas de mes collègues, les petits terrains qui étaient abandonnés ou qui n’étaient pas encore cultivés ont commencé à être ensemencés. Elles ont maintenant de nouveaux projets, certaines cultivent des baies dorées, des naranjillas, des mûres, etc. Les potagers ont poussé grâce à l’irrigation. De mon côté, sur un autre terrain, les plantes ont également grandi, car elles étaient petites et avaient besoin d’eau, et grâce à l’irrigation, elles sont plus grandes. Mes collègues ont désormais plus de projets, avec une plus grande variété de pratiques, c’est-à-dire une plus grande variété de fruits ».
María Dávila

María Elena Dávila López a 41 ans, elle est membre du groupe de femmes, elles ont participé depuis le début et ont également collaboré avec Tandana en accueillant des volontaires chez elles (famille d´accueil). Elle a également lancé son propre bassin expérimental pour les poissons. Différentes questions lui ont été posées et voici ses réponses :
Pourquoi avez-vous décidé de rejoindre le groupe de femmes ?
« J’ai décidé de rejoindre le groupe de femmes pour aider un peu ma famille à aller de l’avant ».
Qu’avez-vous appris en partageant avec les bénévoles de Tandana ?
« Je suis très reconnaissante à la fondation Tandana d’être venue dans notre communauté et nous avons beaucoup appris en famille. Nous avons notamment cuisiné des plats de là-bas et d’ici, et joué à des jeux de cartes ».
Quelles difficultés avez-vous rencontrées pendant le projet ?
« La plus grande difficulté était de participer aux mingas (travail communautaire), car il faisait trop chaud et le soleil tapait fort pendant le travail. »
Comment votre accès à l’eau a-t-il changé depuis le début du projet ?
« Depuis le début du projet d’irrigation, je suis très heureuse car j’élève des petits poissons avec l’eau d’irrigation ».
Quelle a été votre principale motivation pour vous lancer dans l’élevage de poissons ?
« Ma principale motivation est de faire de Yambiro un lieu touristique. À terme, je souhaite ouvrir un restaurant ici et construire une maison plus grande pour que les touristes puissent venir passer du temps ici. »
Qu’est-ce qui a été le plus difficile pour toi lorsque tu as mis les poissons dans l’aquarium et qu’est-ce qui t’a le plus plu ?
« Le plus difficile a été quand ils sont tombés malades et que je ne savais pas comment les soigner. Ce que j’ai préféré, c’est de les voir grandir petit à petit. »
De nouvelles activités économiques ont-elles vu le jour grâce à l’accès à l’eau (potagers, production, commerce) ?
« Oui, de nouvelles opportunités économiques ont vu le jour grâce à l’accès à l’eau. Nous cultivons davantage de légumes et de fruits, nous avons aussi des fraises, des mûres, et tout cela grâce à l’eau d’irrigation. »
Avant de conclure, la Fondation Tandana tient à remercier toutes les personnes qui ont rendu ce projet possible, depuis notre famille de volontaires internationaux jusqu’à nos collaborateurs locaux et notre famille de donateurs, qui ont tous apporté leur grain de sable pour que ce projet puisse voir le jour. Merci beaucoup à tous.
Par Omar Flores, directeur du programme en Équateur






